domingo, 27 de junio de 2010

"La vida tiene más valor que las tierras"


La madrugada del 8 de setiembre de 2008 Susana Yedro cerró despacio la puerta de su casa para no despertar a Ramón, su compañero de vida. Era muy temprano todavía, y debía tomar el autobús que la llevara hacia Quimilí, el pueblo más cercano, donde tenía visita concertada con el pediatra. Hacía 3 meses que ella y Ramón habían sido padres, y tocaba un control médico para asegurarse que Santiago estaba bien.

Envuelta por la oscuridad, se dirigía hacia la carretera, pasando por delante de la casa de sus suegros y la de sus cuñados. Abuelos, tíos y nietos compartían las 600 hectáreas del patriarca de la familia, Don Roman, que las heredó de su padre cuando murió. Juntos trabajaban la tierra donde crecieron: sembraban algodón, unas pocas frutas y verduras, y criaban cerdos y gallinas. Su precaria economía de subsistencia contrastaba con los grandes latifundios de soja transgénica que se extendían a su alrededor. Cientos de miles de hectáreas de esta oleaginosa que en la última década se implantaron en la provincia de Santiago del Estero, al norte de Argentina, fruto de su buen rendimiento económico y de la nueva tecnología, que permitía cultivarla prácticamente en cualquier lugar. Desde entonces, el valor del suelo se había multiplicado por 10, y los González vivían cercados por los intereses de este negocio, y la codicia de sus representantes.

Mientras Susana tomaba el autobús acompañada de su hijo Santiago, Ramón se desperezaba y recibía la visita de su tío y uno de sus hermanos, Luis, que como cada día, venían a tomar mate antes de empezar una nueva jornada laboral. Tranquilos, se iban pasando el mate de uno a otro para entrar en calor, añadiendo en cada toma una nueva dosis de azúcar. De pronto, el silencio de la madrugada se rasgó. 4 camiones frenaron en seco y de ellos saltaron 30 policías y paramilitares armados. “Entraron a los tiros, rompiendo la puerta, las sillas y desordenándolo todo. Hirieron a Ramón en la pierna y a los otros les patearon. No les dieron ninguna explicación ni mostraron orden judicial”, explica Susana, a quien le contaron todo lo sucedido por teléfono. Desde la distancia, ella no podía hacer nada, impotente.

Después de burlarse de ellos y de sus derechos humanos, se llevaron a los 7 hombres de la familia González detenidos. Los acusaban de amenazas de muerte, secuestro e intento de homicidio. “Le imputaban cargos para encerrarlo durante 10 años -me aclara Susana- pero yo confiaba en Ramón y sabía perfectamente que él no había hecho nada”.

La sinrazón cobró sentido rápidamente. Los motivos de la detención eran lo de menos, lo que querían era su tierra. En el calabozo, los agentes le ofrecieron a Ramón la libertad a cambio que cediera una de las parcelas de la familia a quien lo había denunciado, un vecino apadrinado por un productor de la soja. Este se la alquilaría, y el otro ampliaría su latifundio. Ramón no aceptó la extorsión y lo dejaron encerrado. Él era el principal objetivo de sus asaltantes, junto con su hermano Luis, puesto que eran campesinos activistas y defensores de los derechos de la gente del campo. Por eso eran el blanco de las denuncias. A los demás miembros de la familia los soltaron al cabo de una semana. Ramón y su hermano estuvieron 45 días privados de libertad.

En los últimos tiempos, este tipo de maniobras eran comunes en Santiago del Estero. Grandes empresarios o terratenientes, ocultos siempre tras un testaferro, echaban a los campesinos de su tierra, quines a pesar de no tener escrituras de propiedad, llevaban toda una vida instalados allí. Eran los llamados “desalojos silenciosos”, que se aprovechaban de la falta de información de la gente de campo, que desconociendo sus derechos, se achicaba ante el acoso. Pero según el código civil argentino, una persona que lleve más de 20 años viviendo pacíficamente en una parcela, y cuidándola con ánimo de dueño, deviene poseedor del inmueble, y la ley lo ampara. Por eso, como reacción al abuso constante, en los años 90’ nació el MOCASE-VC, el Movimiento Campesino Santiago del Estero – Vía Campesina, cuyo objetivo era fortalecer y proteger los derechos de los pequeños agricultores de la zona. Hasta el momento, según Deo, una de sus miembros, el MOCASE-VC lleva encausadas 500 denuncias. “Hay familias que tienen varias causas abiertas a la vez porque de pronto aparecen 2 ó 3 personas distintas con títulos de propiedad sobre la misma tierra. Evidentemente, se trata de escrituras falsas que alguien les ha conseguido”.

Con el tiempo, los desalojos silenciosos fueron dando paso a la violencia. Por ello, el MOCASE-VC denuncia la impunidad con la que actúan algunos de esos grandes propietarios y empresarios, que cuentan con el apoyo de la policía, los políticos y los jueces corruptos. “Los terratenientes les dan coimas a todos, porque ni a los jueces ni a los gobernantes les interesa que los campesinos se queden con los predios”, se queja Deo. Además de la corrupción, también critica las estrategias que usan los latifundistas para lograr el apoyo de la justicia. “La mayoría de las causas que tenemos abiertas con terratenientes van por la vía penal, porque ellos acusan a los campesinos de usurpación y así penalizan la causa, cuando correspondería llevar el conflicto de tierra por la vía civil. Pero con falsas denuncias penales, el artículo que ampara el derecho de posesión de los campesinos queda inactivo”, explica.

Susana conocía bien el trabajo del MOCASE-VC, puesto que gracias a sus movilizaciones, 5 años atrás Ramón y su familia habían logrado recuperar un terreno que les habían arrebatado. “Los sojeros llegaron en 2002, y al año siguiente nos usurparon un campo. Perdimos una cosecha de algodón porque no la pudimos desmalezar, y también se arruinó una de sandía porque la topadora la aplastó”, explica Susana. Aunque no les pagaron indemnizaciones por el atropello, al menos lograron volver a cultivar esa tierra.

Los González, junto con el MOCASE-VC, ganaron una batalla, pero por lo visto, se la tenían jurada a Ramón y a la organización. Ese mes de setiembre, los atropellos a la gente del campo se sucedían uno tras otro. Todos lo recuerdan como el “setiembre negro”. Ahora estaba en juego un nuevo campo, así que Susana, una vez tuvo noticia de la detención de Ramón, llamó a la organización para que la ayudaran. Ellos conseguirían un abogado y sabrían buscar apoyo. Luego, se fue a la comisaría, acompañada por su suegra, para saber qué había pasado. “La policía nos dijo que Ramón y los demás los habían recibido con cuchillos, y cuando preguntábamos por ellos no nos querían decir nada”. En el interior del calabozo, con la herida de la pierna infectada, Ramón soportaba palizas diarias. Su estado de salud iba empeorando, y al cabo de unos días lo trasladaron al penal de la capital de provincia, a unos 200 kilómetros de su hogar. Allí, logró contactar con el abogado de la organización para que lo trasladaran a una clínica. Susana tardó 15 días en poder verlo: “Con mi hijo tan pequeño y Ramón tan lejos de casa era una complicación irlo a ver, porque el bebé amamantaba y no lo podía dejar. Además tenía miedo que si lo hacía, volviera la policía y le hicieran daño. Todos esos días yo no pude dormir”.

Cuando lo vio por primera vez, se tranquilizó, aunque la estampa era espeluznante: “En el hospital lo tenían esposado, con el suero y todo, tenía hematomas por todos lados, estaba deshidratado...yo me quería morir”, relata. Pero poco a poco, Ramón fue mejorando hasta que lo devolvieron a la cárcel. Susana se turnaba con su suegra para irlo a ver. Debía salir de su casa a las 3 de la mañana, con su retoño, recorrer más de 200 kilómetros con transporte público, hacer cola durante horas y soportar los cacheos de la entrada. Cuando finalmente se encontraba con Ramón, ella se tragaba los nervios y la rabia y trataba de aportar serenidad a la situación. “Yo intentaba ser optimista y bromeaba, pero en realidad tenía miedo que lo mataran en la cárcel, por encargo de alguien”, confiesa.

Ella misma se sentía amenazada en su propia casa, y se daba cuenta que la policía la perseguía y la vigilaba. “Esos 45 días fueron una tortura -asegura- a veces, de noche, una camioneta pegaba un frenazo y ya me venía el miedo. En los últimos tiempos no podía ni dormir”.

Al final tuvieron que soltarlo. Las pruebas que aportaron los denunciantes eran falsas y no había fundamento para mantenerlo encerrado. De hecho, los González lograron demostrar que el supuesto día del secuestro Ramón estaba en otro sitio, trabajando. Volvía a casa.

Al cabo de 15 días, la policía volvió, esta vez con una denuncia por tenencia de armas y drogas. Ramón pudo escapar del asalto, pero se llevaron a otro hermano y a su mujer detenidos una semana. Susana no podía más. “Yo estaba al borde de la locura y pensaba: o me vuelvo loca o me voy de acá. La vida tiene más valor que las tierras”. Pero aguantó. El acoso duró en total 3 meses, y no cesó hasta que el MOCASE-VC logró apoyo internacional y del pueblo. “Se hizo una marcha en Quimilí y en Santiago del Estero en contra de la policía, y distintas organizaciones de defensa de los derechos humanos presionaron a nuestro favor”.

Ya han pasado 2 años desde el último atropello, y los González han conseguido recuperar sus tierras, aunque todavía se sienten acosados. Los campos de soja transgénica colindan sin separación con los suyos, y a causa de las constantes fumigaciones indiscriminadas, ven mermadas sus cosechas y empeorado su estado de salud al respirar los agroquímicos que lanzan desde la avioneta.

Hoy Susana cierra tranquila la puerta de su casa para visitar de nuevo al médico. Esta vez la acompaña Ramón y su hijo Santiago de la mano. Está embarazada de una niña

Hoy Susana cierra la puerta de su casa para tomar de nuevo el autobús. Pasa cerca del campo de algodón de la familia, con su hijo Santiago de la mano. Este ha sido un buen año, lluvioso, y aunque a causa de la proximidad del campo de soja las plantas han crecido una tercera parte de lo normal, sacarán una buena cosecha que les permitirá ahorrar. Ahora lo necesitarán. Se dirige de nuevo al médico. Está embarazada, esta vez de una niña, una hija a quien llamarán Victoria.

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/hemisferioxx/2010/06/25/la-vida-tiene-mas-valor-que-las-tierras.html

sábado, 19 de junio de 2010

Inversión en monocultivos viola derechos humanos y agrava el cambio climático

México, a 14 de junio de 2010


La publicación “Azúcar Roja, Desiertos Verdes. Informe Latinoamericano sobre monocultivos y violaciones al derecho a la alimentación y vivienda adecuadas, el agua, la tierra y el territorio”, coordinada por FIAN (FoodFirst Information & Action Network), HIC-AL (Coalición Internacional para el Hábitat, Oficina para América Latina) y Solidaridad Suecia-América Latina (SAL), será presentada el martes 15 de junio de 10.00 a 15.30 horas en el Salón Digna Ochoa 3, de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Avenida Universidad 1449, colonia Florida, Pueblo de Axotla, Delegación Álvaro Obregón.

El documento, compuesto por artículos de 26 autores y casos de 11 países latinoamericanos, muestra que el modelo agroindustrial basado en los monocultivos tiene graves impactos en los derechos humanos. Los monocultivos además generan destrucción de la biodiversidad y el ecosistema, deforestación y aumento de gases de efecto invernadero, agravando el cambio climático.

La publicación fue posible gracias a las contribuciones de una amplia gama de movimientos sociales, ONG, académicos y periodistas que ofrecen sus reflexiones desde su particular perspectiva, experiencia y área de conocimiento. Entre los autores y autoras podemos mencionar a la Relatora Especial de la ONU para el Derecho a una Vivienda Adecuada, Sra. Raquel Rolnik; a Inge Armbrecht de la Universidad del Valle de Colombia, quien participó en el proceso de Evaluación Internacional de Ciencia y Tecnología en Agricultura para el Desarrollo -Assessment of Agricultural Science and Technology for Development (IAASTD)-; a Miguel Altieri de la Universidad de California en Berkeley y finalmente a Christian Courtis, experto en derechos económicos, sociales y culturales que elaboró la presentación del Informe.

En el lanzamiento contaremos con la presencia de algunos de los/las autores del Informe como Gerardo Cerdas de la coordinación del Grito de los Excluidos/as Continental con sede en Costa Rica; Natalia Landivar, coordinadora de FIAN Ecuador; Soledad Castro del Centro de Derecho Ambiental y de los Recursos Naturales (CEDARENA) y del Frente Nacional de Sectores Afectados por la Expansión Piñera (FRENASAPP) de Costa Rica; Paulo Aranda, del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MOCASE) de Argentina; Juan Pablo Soler, de Otros Mundos de Colombia; Gustavo Castro, de Otros Mundos A.C. de México; Mateo Cortes Alto, productor de palma africana del Municipio de Mapastepec de Chiapas. Además, nos acompañarán como comentaristas Carlos de la Torre, de la Oficina en México del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU; Rodrigo Gutiérrez, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM; y Aleira Lara, de Greenpeace México.

Antecedentes:

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), los monocultivos son la práctica agrícola de cultivar un único tipo de planta en toda una finca o área determinada. El sistema agrícola convencional/productivista, también conocido como modelo agrícola industrial, se caracteriza por preferir los monocultivos y la producción a gran escala, utilizar prácticas de producción intensivas recurriendo fuertemente al uso de capital, tecnología e insumos petroquímicos externos, y orientarse al mercado nacional y cada vez más al global, gracias a la liberalización del comercio agrícola y las políticas de seguridad alimentaria basadas en el comercio internacional.

El tema de los monocultivos actualmente suscita posiciones encontradas entre las empresas agroindustriales, los productores locales y organismos de derechos humanos, debido a que los monocultivos tienen diversos impactos negativos en el ejercicio y vigencia de los derechos humanos, colectivos e individuales, de poblaciones originarias y rurales, como: el derecho a una alimentación adecuada, el derecho a la vivienda adecuada, los derechos a la tierra y el territorio de los pueblos indígenas y comunidades étnicas y el derecho al agua.

En los últimos años, la producción de agrocombustibles (etanol y otros combustibles que se originan procesando el maíz, la caña de azúcar, la palma de aceite, la soya y otros alimentos) se ha convertido en un sector estratégico de inversión para muchos países. Grandes consumidores de energía como Estados Unidos y la Unión Europea están impulsando fuertemente la producción de agrocombustibles para disminuir su dependencia de combustibles fósiles externos, argumentando que constituyen energías “limpias” que reducen las emisiones de gas y la contaminación a nivel mundial.

En América Latina, el avance de los monocultivos para fines agronindustriales y generación de combustibles se ha extendido como parte de las políticas de desarrollo de agencias multinacionales y de los gobiernos nacionales. Actualmente los monocultivos se extienden desde México hasta Argentina.

Los efectos negativos del avance de las empresas agroindustriales y sus monocultivos en América Latina son múltiples. Entre ellos podemos resaltar los desalojos forzosos que provocan violaciones al derecho a una vivienda adecuada y a otros derechos humanos como la alimentación, el agua, la tierra y el territorio, la salud, la educación, el trabajo, la seguridad de la persona, la seguridad del hogar, a no ser sometido a tratos crueles, inhumanos y degradantes y la libertad de circulación, entre otros. Las expectativas de lucro generadas por el negocio agroexportador, y más recientemente por el auge de los agrocombustibles, así como el alza en el precio de los alimentos han desatado una fuerte demanda de tierra y agua para expandir los monocultivos. En varios países se ha denunciado que esta expansión ha provocado un gran número de conflictos con las comunidades originarias, que se han visto acosadas y forzadas por diferentes métodos a abandonar sus tierras, según se evidencia en varios de los casos incluidos en el Informe. Los desalojos forzosos de personas y comunidades enteras, realizados en muchos casos de forma violenta por la fuerza pública o por grupos paramilitares, son uno de los métodos más comunes.

Otro de los problemas más graves ligados a la expansión de los monocultivos es la pérdida del acceso a tierras y territorios por parte de la población local. Esta pérdida es causada por acción u omisión del Estado. Varios de los casos analizados en el Informe muestran cómo pequeños campesinos propietarios o con derechos de posesión legalmente reconocidos son presionados a vender sus tierras, sea por medio de ofertas aparentemente lucrativas de compra o por diversas formas de coacción, como las amenazas y el hostigamiento personal. En varias ocasiones, además, los campesinos originarios quedan rodeados por amplias extensiones de monocultivos y expuestos a la fumigación indiscriminada con productos químicos altamente nocivos para la salud.

Un tercer ejemplo es la pérdida de la autonomía y la soberanía alimentaria. En numerosos artículos se indica que antes de la expansión de los monocultivos la población vivía de la siembra de productos tradicionales pero con la transformación de sus campos y la consecuente pérdida del acceso a alimentos los/as campesinos/as se han empobrecido. Además, cuando las fumigaciones de las plantaciones coinciden con la etapa de floración de las legumbres, éstas son afectadas severamente por los herbicidas.

El caso mexicano incluido en el Informe analiza el impuso de la palma africana que se dio a partir de finales de los años 40 y pone especial énfasis en la situación que se vive en Chiapas. En el texto se da cuenta de cómo los recursos presupuestales asignados al sector agropecuario son mayoritariamente destinados al fomento de los monocultivos y a la agricultura de exportación, mientras que el apoyo a los cultivos alimenticios y a la agricultura familiar campesina/indígena recibe magras porciones de los recursos públicos. Teniendo en cuenta los índices de pobreza rural e indígena, y la obligación de utilizar el máximo de recursos disponibles para garantizar la realización progresiva de los derechos sociales de los grupos más desfavorecidos, el Estados incumple las obligaciones asumidas con su ratificación del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) en 1981 al hacer una asignación discriminatoria de recursos públicos a favor de inversionistas y en detrimento de los sectores más pobres de la población.

Confiamos en que esta publicación resulte de interés pata usted y el medio de comunicación en el cual colabora, por lo que esperamos pueda asistir y difundir la información que considere relevante para su audiencia.

Nuestros invitados, que en su mayoría llegarán al DF el día 13 de junio y se quedarán toda la semana, estarán a su disposición para responder a eventuales entrevistas o solicitudes que considere pertinentes

Contacto:

Noé Pineda Arredondo, HIC-AL, e-mail comunicacion@yahoo.es

Maria Silvia Emanuelli, HIC-AL, e-mail hic-al@hic-al.org

viernes, 18 de junio de 2010

X Campamento Latinoamericano de Jóvenes


“ Por la Soberanía de Nuestros Pueblos, nos formamos, resistimos y luchamos contra las Transnacionales”

1 al 5 de agosto de 2010 –Quimilí- Santiago del Estero Argentina

La juventud de Latinoamérica, nuestra patria grande, nos juntamos para seguir fortaleciendo la lucha por nuestros territorios, los bienes naturales, la Soberanía Alimentaria, la Reforma Agraria Integral porque somos sujetos activo en el presente y futuro luchando por el cambio social.

El encuentro anual latinoamericano se realizará del 1 al 5 de Agosto en los territorios del Movimiento Campesino de Santiago del Estero, integrante del Movimiento Nacional Campesino Indígena de la CLOC- Vía Campesina Argentina, y sucederá en instancia de los 20 años del MOCASE-VC quién fue uno de los paridores de éste espacio de la juventud latinoamericana. Un paso más hacía nuestra III Asamblea Continental de Jóvenes en el marco del V Congreso de la CLOC.

El Campamento significará darle continuidad a los debates iniciados desde hace ya una década; evaluarnos como jóvenes organizados en el rol que nos toca en cada territorio como parte un colectivo nacional, regional y global; que lucha por la Soberanía Alimentaria y contra las Transnacionales de los agronegocios que ponen en peligro y contaminan la diversidad de los alimentos, saqueando nuestros bienes naturales. Siguiendo con los objetivos de: fortalecer y profundizar el intercambio de nuestras culturas, nuestros saberes heredados de los pueblos ancestrales para hacer nuestro presente, la formación socio-política de nuestras y nuestros jóvenes, y el compartir las luchas con las y los jóvenes organizados de la ciudad frente al enemigo común.

El intercambio de las experiencias se hace desde la práctica: en talleres donde los y las jóvenes organizados del campo y de la ciudad realizarán actividades materializando las discusiones de los talleres “teóricos”.

Esperando la presencia de los y las protagonistas de ésta acción Latinoamérica de la juventud, ya se viene trabajando arduamente en el espacio donde estarán instaladas: las carpas, la cocina latinoamericana, la carpa comunitaria y el espacio de plenarias guiados con nombres de luchadoras y luchadoras de nuestros pueblos.

Por todo esto, y por la importancia de seguir reforzando los lazos de solidaridad y hermandad entre nuestras organizaciones, los invitamos a participar del X Campamento Latinoamericano de Jóvenes con toda la energía y la mística de la juventud en lucha!

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!


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20 años de lucha Resistencia MOCASE-VC 4 de agosto-1990-2010
10 al 14 septiembre I Congreso Nacional MNCI- bs as
ENVIADO
Deo y Adolfo

lunes, 7 de junio de 2010

“Cantándole a la Tierra que es Vida”


Peña a beneficio “Cantándole a la Tierra que es Vida” con motivo de la 13º Unión de Asambleas Ciudadanas.

El día viernes 11 de junio desde las 22:00 hs. realizaremos en el Club Belgrano la peña “Cantándole a la Tierra que es Vida”. La misma tiene como motivo recaudar fondos para a la realización de la 13° Unión de Asambleas Ciudadanas -UAC- entre los días 13 y 16 de agosto en Santiago del Estero.


A la cita se sumó desinteresadamente una destacada grilla de artistas entre los que figuran Claudio Acosta, La Brasa, Marcelo Toledo, el Dúo Abolengo, Andrea Bustamante, el Grupo de Danza La Cruza, la Juventud Folclórica Santiagueña, Alma Coplera, Andrés Frias, Tacko Juárez, Ashpa Sumaj, Inti Yanasu, La Huinaj, Gustavo Duarte; con animación a cargo de Cacho García.

La Unión de Asambleas Ciudadanas -UAC- es un espacio de intercambio, discusión y acción formado por asambleas, organizaciones sociales, comunidades y personas de diferentes regiones del país, organizados para defender los bienes naturales, la salud y la autodeterminación de los pueblos. Nace con el propósito de articular y potenciar diferentes formas de lucha contra el modelo de saqueo y contaminación dominante, representado por grandes emprendimientos económicos que para ser rentables necesitan destruir la naturaleza y empobrecer la vida de los pueblos.

Las entradas anticipadas para el evento se consiguen en por el patio de la UNSE, Peatonal Tucumán, Lo de Battán bar (Olaechea 757), y otros puntos de venta que se confirmarán a la brevedad.


Contacto UAC

info13uac@gmail.com / www.13uac.blogspot.com

Elizabeth Avila (ASANOA – Movida Ambiental Las Termas) Cel.(0385) 154-120234

domingo, 6 de junio de 2010

BOLETIN TIERRA

cumpas el relanzamiento del BOLETIN TIERRA de la coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo. Vía Campesina.
se puede divulgar.
saludos
Deo

jueves, 3 de junio de 2010

Este Sabado 5 de junio, a las 20:30 hs. Nos encontramos en el Colegio de Medicos (Sgo. Capital)

Este Sabado 5 de junio, a las 20:30 hs. Nos encontramos en el Colegio de Medicos (Sgo. Capital) para debatir sobre la concepcion que tenemos de TERRITORIO, y las luchas latinoamericanas en su defensa.
Invitados:
- Dr. Antonio Gustavo Gomez. Fiscal Federal General - Tucuman. Interviene en las causas de la mega mineria.
- Angel Strappazzon. MOCASE Vía Campesina. CONCEPCIÓN SUMAJ KAUSAY Y AGROECOLÓGICA DE TERRITORIO
- Adolfo Farias. MOCASE Vía Campesina. LA LUCHA POR EL TERRITORIO

Terminamos con el folclore que llega desde Frias!
¿Porqué debatimos sobre Territorio? ¿Qué es el territorio?

Históricamente los campesinos indígenas hemos poseído la tierra comunitariamente, en campos abiertos. El uso comunitario de la tierra es una costumbre arraigada en nuestra cultura y por eso exigimos que el Estado la reconozca. Pero en nuestro sistema jurídico no está reconocida la propiedad comunitaria de la tierra.
Los trabajadores rurales sin tierra sufren la explotación de sus patrones cobrando jornales de miseria. Sin que sean reconocidos ninguno de sus derechos laborales: obra social, aportes jubilatorios, seguro por accidentes, vacaciones, etc.
Mientras hay muchas tierras que permanecen sin ser utilizadas y que podrían trabajarse de forma cooperativa.
Nosotros decimos que la tierra es para un “uso social”. Desde nuestra visión cumplen con una función social las tierras que se encuentran productivas, respetando la biodiversidad del medio ambiente y los derechos sociales de sus trabajadores, sirviendo para la producción de alimentos en condiciones de vida digna.
Porque cada día que pasa nuestras tierras se concentran en menos manos. El 82% de los productores (familias campesinas y trabajadores rurales) ocupan sólo el 13% de la tierra. Mientras que el 4% de las denominadas “explotaciones agropecuarias” son propietarias del 65% total de la tierra utilizada para la producción.
El modelo de agronegocios impuesto no sólo desconoce nuestra relación y concepción de la tierra, nuestra posesión ancestral. También nos expulsa de la tierra que trabajamos por generaciones, a través de la violencia, la mentira y la complicidad de los gobiernos.
Es necesario un cambio de paradigma social en cuanto a la concepción que tenemos de territorio-tierra, que no es solo aquella porción material a donde se asienta una casa, un fundo, va mucho más allá, territorio es la totalidad de los bienes naturales, animales y humanos que necesitamos como seres humanos para vivir, y mas concretamente el espacio global que defiende cada comunidad para su buen vivir y el de las futuras generaciones.
enviado por Majo Venancio

PRIMER CONGRESO MNCI

Primer ASAMBLEA DE MUJERES Y PRIMER CONGRESO DEL MNCI CLOC

Primer ASAMBLEA DE MUJERES Y PRIMER CONGRESO DEL MNCI CLOC
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20 AÑOS MOCASE VIA CAMPESINA

20 AÑOS MOCASE VIA CAMPESINA

BETY CARIÑO: MILITANTE ANTIMINERA ASESINADA EN OAXACA - MEXICO

Discurso de Bety Cariño. Tecuán News- Kolectivo Azul. Embajada de Canadá. 3 de diciembre de 2009